2026-08-13
La ciudad disfrutó ayer de uno de los acontecimientos astronómicos más excepcionales de nuestra época, con numerosos vecinos y visitantes repartidos por los diferentes puntos de observación para no perderse este fenómeno.
Medina de Pomar vivió ayer una jornada difícil de olvidar con motivo del eclipse total de Sol, un fenómeno que convirtió durante unos instantes el atardecer medinés en una imagen histórica.
Desde horas antes del momento de la totalidad, vecinos y visitantes fueron ocupando los 15 puntos recomendados por el Ayuntamiento, distribuidos por diferentes zonas verdes y parcelas municipales de la ciudad con el objetivo de facilitar una observación segura y evitar desplazamientos innecesarios. Numerosas personas optaron así por disfrutar del fenómeno desde su entorno más cercano, convirtiendo distintos rincones de Medina en improvisados miradores hacia el cielo.
El momento más esperado llegó alrededor de las 20:27 h., cuando la Luna ocultó completamente el disco solar y Medina de Pomar quedó sumida durante un minuto y 24 segundos en la oscuridad mágica de la totalidad. La caída repentina de la luz, el descenso de la temperatura y la aparición de la corona solar dejaron algunas de las imágenes más espectaculares de una jornada marcada por la expectación y la emoción de quienes contemplaron el fenómeno.
El eclipse puso además un broche a la programación especial "Medina de Pomar, Vive el Eclipse" organizada por el Ayuntamiento de Medina de Pomar en torno a este acontecimiento astronómico, que durante los últimos meses ha permitido acercar a vecinos y visitantes las claves para disfrutar del fenómeno de forma segura y convertir este hecho extraordinario en una experiencia compartida por toda la ciudad.
154 AÑOS. Lo vivido este 12 de agosto de 2026 tiene una dimensión verdaderamente histórica: el próximo eclipse total de Sol que podrá contemplarse desde Medina de Pomar no llegará hasta el 17 de noviembre de 2180. Habrá que esperar más de 154 años para que la localidad vuelva a quedar bajo la sombra de la Luna. Por ello, las imágenes que deja esta jornada no son únicamente el recuerdo de un día especial, sino el testimonio de un fenómeno que ninguna de las generaciones que lo vivimos ayer volveremos a contemplar desde Medina de Pomar.






